¿Cuáles son los errores comunes de los emprendedores?

Gastos deducibles en el IRPF para el autonomo

En Vives Pons & Asociados, vuestra asesoría de autónomos en Dénia y la Marina Alta, tenemos claro que emprender no es tarea fácil y que para alcanzar el éxito es imposible no caer previamente en el error. No obstante, sirva este post en nuestro blog para aconsejaros y daros algunas pautas al objeto de que os equivoquéis lo menos posible y, si lo hacéis (lo más probable) seáis capaces de localizar los posibles errores y subsanarlos.

Aportar productos sin valor añadido

Lo primero que debéis hacer es validar vuestro producto para que disponga de salida comercial, es decir, que aporte un valor añadido al mercado que posibilite satisfacer una necesidad y, al mismo tiempo, diferenciarse de la competencia. Hay casos de empresas que gastan mucho dinero y tiempo en I+D y cuando salen al mercado se dan cuenta que los productos de laboratorio nadie los quería, porque no se ha ido validando en el tiempo. Siempre se parte de una idea, que es lo más fácil del proceso; lo difícil es la implementación en el mercado.

Miedo al fracaso

El miedo es uno de los principales obstáculos que dejan por el camino a muchos emprendedores. Montar un negocio es la incógnita elevada a la potencia mil. La única manera para afrontar los riesgos es hacer bien los deberes. Por tanto conviene identificar cuáles son las amenazas más probables para vuestro negocio.

Los mejores planes de empresa son aquellos que dedican un amplio espacio a un capítulo que se llama plan de contingencias. En definitiva, un negocio tiene que preguntarse antes de echar a andar ¿qué puede ir mal? ¿Qué sería lo peor que le podría pasar a mi empresa? ¿Qué podría ser lo peor que me podría pasar como empresario?

Fíjate un calendario, unos plazos y unas cantidades económicas –las que estás dispuesto a invertir o las que estás dispuesto a perder, marcando cuándo vence tu paciencia— para tu compromiso como emprendedor. Márcate una serie de plazos para delimitar los problemas y la posibilidad de que tu empresa no salga adelante. Así serás más paciente y encajarás mejor los golpes del mercado.

Exceso de planificación

La planificación, como reza el dicho popular, es algo fundamental, pero que no sirve para nada. Debéis conocer vuestras estimaciones para saber qué podéis cambiar en el caso de que entren nuevas prioridades, para saber qué se puede cambiar en función de qué. No pasa nada por cambiar. Ese es otro de los problemas de gestión: si se planifica, luego no se cambia.

Pensad a largo plazo, pero no os pongáis el listón demasiado alto. Id creciendo poco a poco. De esa manera podréis ir midiendo la viabilidad de vuestra idea progresivamente, lo que os permitirá corregir errores y ganar confianza.

La planificación es una habilidad que, a la hora de la verdad, no es decisiva para emprender. Si no eres buen planificador no tienes por qué ser un mal emprendedor. Se suele decir que un buen emprendedor tiene que ser una persona muy orientada al detalle, pero puede que tú no lo seas y que sí lo sea alguien en tu equipo. También se suele decir que tienen que ser personas con capacidad de planificar, y hay muchos emprendedores que no tienen capacidad de planificar. Un buen emprendedor si no es un buen planificador, lo que tiene que tener es la capacidad de poner un buen director gerente.

Pobre gestión financiera

No se trata de tener obligatoriamente un grado en Económicas o un Máster en Gestión Tributaria, sino de conocer los conceptos básicos y sus requisitos. Por ejemplo, no se trata tanto de saber cómo calcular el IVA, sino de cuándo tienes que ingresarlo para que puedas hacer una previsión a tiempo. En este sentido es importante que cuando habléis con vuestro asesor financiero, además, seáis capaces de entender todos los conceptos de los que os habla. Al fin y al cabo sois vosotros quienes vais a tomar las decisiones en la empresa.

Es importante recibir una formación básica en materia fiscal (tiene que analizar primero de dónde van a venir sus ingresos, y qué volumen de ingresos espera para poder saber, por ejemplo, si le interesa si cotizar por módulos; dependerá también de su actividad) y laboral (tiene que conocer primero a qué régimen va a poder acceder; también es importante saber cuándo hay que darse de alta; por qué base cotizar… a lo mejor te interesa primero cotizar por la mínima para luego ir ampliando a medida que vayas viendo cómo evoluciona tu negocio).

 

 

Empresa sin visión

Resulta fundamental la capacidad para proyectar un negocio más allá del corto plazo. Resulta básico que el emprendedor tenga un proyecto, y que se bueno, pero, sobre todo, que lo visualice. Que tenga visión de negocio. No es un visionario. Son personas que tienen un proyecto y lo visualizan.

Se trata de proyectos a largo plazo. No se trata de decir: voy a fabricar camisetas para los Juegos Olímpicos de Pekín. Sino de decir: Yo tengo un proyecto, una empresa líder de camisetas de eventos deportivos que venderá en todo el mundo. Son personas que se comprometen, además, con el proyecto hasta la médula. Están dispuestas a comprometerse, ilusionarse, a innovar, y son capaces de arrastrar a un equipo detrás.

Difícilmente triunfa una persona que sólo piense a corto plazo a la hora de montar una empresa. Muchas veces el resultado no se ve a corto plazo. El corto plazo hace de pantalla y no deja ver más allá. Los emprendedores son personas que miran al medio y largo plazo. Un emprendedor no puede mirar nunca a corto.

Comments are closed.