Cómo cobrar una deuda con facilidad: el proceso monitorio

Cobro de deudas mediante proceso monitorio

Como empresarios, autónomos o responsables de una pyme sabréis que uno de los aspectos más difíciles de las relaciones comerciales es el cobro de deudas. Así nos lo manifiestan muchos los clientes que confían en Vives Pons & Asociados, como asesoría de empresas especializada en pymes y autónomos.

Y es que, a diferencia de las grandes empresas, que suelen contar con un área específica de recobro capaz de utilizar distintos recursos legales para la recuperación de su dinero, los pequeños empresarios y trabajadores autónomos pueden sentirse desamparados al ver vencer el plazo de pago de una deuda pendiente.

Proceso monitorio para cobrar una deuda

Existe en la Ley de Enjuiciamiento Civil la figura del proceso monitorio, un procedimiento especial diseñado para resolver rápidamente conflictos jurídicos en los que no existe contradicción. Es un recurso rápido y sencillo, ya que para solicitarlo no se requiere la intervención de abogados ni procuradores, tan sólo una serie de documentos que prueben la existencia de la deuda y el vencimiento del plazo de pago.

¿Quién puede usar un proceso monitorio?

Cualquiera puede solicitar la apertura de un proceso monitorio para el cobro de una deuda, independientemente de su importe, siempre y cuando esta sea:

  • Dineraria: debe presentarse en una moneda legal, nacional o extranjera.
  • Vencida: el plazo de pago debe haber transcurrido.
  • Exigible: no debe depender de contraprestación ni estar sujeta a condición alguna.
  • Determinada: debe de ser líquida, es decir, concretada en una suma de dinero o que su sea de fácil determinación

¿Dónde presentar un proceso monitorio?

El juzgado competente para la presentación de un proceso monitorio será el de primera instancia del domicilio o residencia del deudor, con el fin de pueda ser hallado para exigirle el pago.

¿Cómo presentar un proceso monitorio?

Para probar existencia de la deuda puede probarse mediante los siguientes documentos:

  • Registro de la contracción de deuda, independientemente de su soporte, siempre que esté firmado por el deudor o cuente con su sello, impronta o cualquier otra señal, física o electrónica.
  • Registros unilateralmente creados por el acreedor, siempre que sean de los que habitualmente documentan los créditos y deudas en relaciones como la existente entre acreedor y deudor, como facturas, albaranes de entrega, certificaciones, telegramas, telefax.
  • Certificaciones de impago de cantidades debidas en concepto de gastos comunes de comunidades de propietarios de inmuebles urbanos. En ese caso, es recomendable que se aporten documentos comerciales que acrediten una relación anterior duradera.

Plazos y resultados del proceso monitorio

Una vez aprobada la petición de proceso, el Secretario Judicial solicitará al moroso que pague su deuda en un plazo de 20 días hábiles. El resultado dependerá de la reacción del deudor, que puede:

  • Pagar en el plazo establecido
  • Oponerse, presentándose en el Juzgado y manifestando por escrito los motivos por los que no reconoce la deuda. En este caso el proceso se llevará a juicio. No pagar ni oponerse, tras lo que se declarará terminado el proceso y el acreedor tendrá derecho a la ejecución del cobro mediante el embargo.
  • No encontrarse en su domicilio, en cuyo caso el acreedor podrá pedir al Juzgado que investigue su domicilio.

La existencia de este recurso puede tranquilizar a los emprendedores y alertarlos sobre la importancia de utilizar programas de contabilidad para guardar constancia de todas sus transacciones.

Si tenéis cualquier duda al respecto del cobro de deudas  a través de proceso monitorio, podéis visitar nuestra oficina (calle Pare Pere en Dénia, muy cerca de la Glorieta) o poneros en contacto con nuestro equipo de profesionales. Teléfono: 96 6432624